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martes, 6 de marzo de 2012

ALMUDENA ES GRANDE






Manolo el Sereno se fundió en un abrazo, en la explanada de la iglesia Mayor Abacial en pleno centro de la Mota en Alcalá la Real, con la escritora Almudena Grandes. Así comenzaba la presentación del último libro de esta creadora ‘El lector de Julio Verne’ que fue puesto en escena al público a las 12:30 horas del pasado día 6 de marzo.
En las Casas de Cabildo del primer monumento alcalaíno, las andanzas de Nino, protagonista de esta obra resonaron y con las mismas los aplausos de todos los que había por allí: Escritores, periodistas de una cincuentena de medios, invitados, concejales, y la propia alcaldesa de Alcalá la Real, que en su turno de palabras, aprovechó la ocasión para ‘vender’ el municipio, frontera que aún sigue en los tiempos que estamos.
Y fue, Jesús Vigorra, esa persona que muchos vemos en Canal Sur, en su programa sobre libros, quién resonó en la mesa de las Casas de Cabildo, atestada de voces que magnificaron la labor de la guerrilla que combatió el Franquismo en los cerros de la Sierra Sur.
Y fueron, creo, los vencidos quienes quisieron contar la historia esta vez, porque parece que siempre la han contado los vencedores. Y alguno dijo que era devolver a la historia lo que se ha querido olvidar y tener un momento de reconciliación.
Y en esto llegó Almudena Grandes y presentó a los protagonistas: Cristino Pérez, el hijo de un guardia civil, destinado en Fuensanta de Martos en 1947 y siguientes años, que inspira el personaje de Nino en la novela. Almudena Grandes dijo que tenía una larga relación con Alcalá la Real, primero porque aquí tenía una amiga y segundo porque lleva tiempo viniendo a visitarla  y añadió que era la primera vez que se presentaba una de sus novelas fuera de Madrid. Siguió contando cosas de Cristino Pérez que le habló de Cencerro y en un viaje a Marruecos le fascinó con aquellas historias que había pasado en el cuartel de la Guardia Civil de Fuensanta de Martos. Ella consideró que en aquella historia había una novela que Tomás Villén, Cencerro, era una leyenda que estaba viva y que aquellos años fueron de los más terribles de la época de paz del generalísimo Franco. Almudena ahondó y dijo que el apoyo que tenía la guerrilla en la Sierra Sur de Jaén era de las personas, de los vecinos de los pueblos de Castillo de Locubín, de Frailes, de Valdepeñas, o de Fuensanta de Martos. Aquella época era la del terror sistemático y Cristino era un niño dividido entre su padre que era guardia civil y los guerrilleros que los quería.
Manifestó que ‘El lector de Julio Verne’ es una novela de aventuras y de terror, desde una voz de niño inocente, la de Nino, protagonista de la novela que junto a su amigo Pepe el Portugués empieza a conocer el modelo de hombre que quiere ser cuando sea mayor. Y convertirse en un hombre distinto, a través de la lectura y descubre una biblioteca clandestina que le hace soportar la realidad que vive y lo traslada a otros mundos. Y descubre que todas las novelas hablan de amor, de lealtad, de coraje y que le ayudan a salir del modelo que tenía predestinado.
Almudena Grandes dijo que el terror en aquella época era una espiral que recorría la sociedad española de arriba abajo. ‘Los represores también tenían miedo’.
Y también estaba en las Casas de Cabildo, Esther Extremera, nieta de Cencerro y comentó que ahora todo el mundo está orgulloso de su abuelo Cencerro, pero que durante mucho tiempo no fue así, que hubo una época en que no se podía comentar nada y todo era clandestino. Su abuela le transmitió el orgullo de tener por abuelo a aquél hombre, comunista y que creía en la libertad y en la República, que no era un bandolero, sino que ayudaba a muchos y hacía una gran labor social. También recordó al juez Garzón, al que comentó que conocía y añadió que nadie sabe lo que es tener un familiar muerto y enterrado y no saber donde está y que a ella le regocijaba que su abuelo estaba enterrado en el cementerio de Castillo de Locubín, pero a su abuela le entregaron el cadáver, un día de julio de 1947, en el paseo de Castillo de Locubín, lleno de sangre, tábanos y miseria, y tuvo que lavar aquél cuerpo y envolverlo en una sábana que le prestó una vecina.
Cristino Pérez comentó que entre el personaje de la novela y su vida real tiene una especie de esquizofrenia y ahora no sabe quién es de los dos. Añadió que en la vida real no leía porque en aquella época no había libros en ninguna casa y que comenzó a leer cuando trasladaron a su padre a Jaén y conoció la biblioteca de la capital. Aunque su padre le decía que leer no era bueno que lo importante era estudiar. Pero dijo que vivir en un cuartel en aquellos años y ser hijo de un guardia civil, también, tenía sus ventajas, como entrar gratis a todos los acontecimientos que había en el pueblo pero también era sobrecogedor cuando oía los gritos de las personas que declaraban por la noche en aquél cuartel. Cristino Pérez no fue guardia civil como su padre, hoy es catedrático en una universidad de Madrid y dio la talla, la Guardia Civil le pedía 164 de altura pero el mide diez centímetros más.
Y se habló del libro y se dijo que el libro es muy importante para nuestras vidas. Un libro nos deja imaginar muchos mundos, un libros nos lleva a lugares lejanos, nos aísla cuando algo nos sobrecoge, en muchas ocasiones el libro es una tabla de salvación que nos conduce a muchos mundos, nos hace vivir muchas vidas y nos hace reír o llorar, sufrir y disfrutar emociones y ahí está su grandeza. También se lee para sublimar la realidad y ser feliz. Los libros enseñan a apreciar la verdad y la libertad.
Y después finalizó el acto, la editorial regaló libros a todos los presentes, ofreció un desayuno en las Casas de Cabildo, había escritores que muchas veces vemos en la tv, como Juan Cruz, que dicharachero comentaba que quería hacerle una foto a las nietas de Cencerro, con Cristino Pérez y Almudena Grandes y se lo hicieron mirando a los olivos de Alcalá la Real, mirando a los autocares que les llevaron a Fuensanta de Martos, para seguir la jornada con Almudena Grandes, cuyo marido Luis García Montero se unió a la comitiva.


1 comentario:

  1. El pasado domingo 11 de Marzo tuve ocasión de saludar a dos conocidos fraileros: Manolo el sereno al que desde hace años quería saludar por su dedicación a Frailes y a mi querido vecino Manolo (el de Pili) Aprovecho esta oportunidad para saludar a todos los fraileros y a Santi autor de este blog.
    un frailero nostalgico de su tierra
    ppillo

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