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jueves, 12 de agosto de 2010

FLAMENCO EN LAS CRUCES, TRAS 30 AÑOS






Todos los gitanos alcalaínos estaban allí, las cinco primeras filas de sillas estaban copadas por los calés alcalaínos que desde hacía más de 2 horas estaban en el sitio indicado para poder empaparse de lo que hiciesen los artistas flamencos. Los Flores, los Heredia, Los Cortés se habían reunido para poder sentir su arte, chascar las palmas y decirle a la ‘Pura’ que se subiera también al escenario.
El flamenco volvió a Alcalá después de 30 años sin vestir de faralaes y han sido precisamente, los Festivales de Agosto y la Peña Flamenca quién lo ha recuperado, algo que no tenía que haber sucedido pero así ha sido.
En la noche del pasado miércoles, mientras la selección española de fútbol mantenía un partido con México en Distrito Federal, los alcalaínos subían las rampas de Las Cruces para poder estar presentes en este evento. Y hay que destacar este barrio, porque se ha convertido en un referente de la Arquitectura Alcalaína, a través del Plan Iniciativa Urbana que ha cambiado este barrio marginal en un barrio con glamour; aquellas antiguas casas que se caían a cachos hoy se han convertido en algo digno de ver y por aquellas, sus callejuelas, fueron subiendo uno a uno a la llamada del cante flamenco, los alcalaínos y muchos visitantes que están ahora de veraneo en toda la comarca.
El espacio del concierto se quedó pequeño en un santiamén, pero el público siguió buscando su sitio y cada uno encontró el adecuado, subidos en paredes, buscando placitas escondidas o en lo alto de la ermita, allí se asentaron para escuchar y sentir, de nuevo, la llamada del flamenco.
Los artistas formados en la Escuela Granadina, se llaman ‘Encuentro Cultural Gitano’ y allí actuaron al cante Rudi de la Vega; al baile Silvia Heredia, Isa de la Vega y José Heredia y a la guitarra Israel Heredia y César Heredia y muchos temblaron cuando Silvia Heredia e Isa de la Vega desmadejaron su baile, con zapatazos en el escenario de hierro que se oían hasta en el centro del Paseo de los Álamos. La voz de Rudi de la Vega irrumpía en la Torre de la Cárcel y los últimos musulmanes se removían en sus tumbas.
Fue todo un espectáculo, no solo por el cante y el baile, sino por la pura visión de Alcalá la Real desde lo alto del Barrio de Las Cruces, pequeñas luces se veían a lo lejos y la vista juntaba el cante y el baile con la fortaleza de la Mota, mientras una chiquilla gitana quería subirse al escenario y la Pura, el José, el Juan daban palmadas mentales de gloria, se removían en las sillas de plástico y pedían a Dios que no se acabara la noche.

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