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martes, 18 de enero de 2011

ANTES, DURANTE Y DESPUES DE LA CRISIS

Los politicos influyentes son los causantes de muchas de nuestras desgracias. Hemos avanzado mucho en estos últimos años, pero también han consentido mucho a los poderosos que se han hecho más poderosos todavía. En España han hecho leches impositivas para la clase media, los de abajo y los de arriba se han ido escapando en la paga de impuestos y han montado un sistema autónomico que nos está llevando a la ruina, no por gestionar algunas cosas, sino que muchas veces se gestionan al doble o al triple.
Los politicos son una casta aparte, no permiten que se investigue sus riquezas y como han atesorado las mismas, casos de Bono o el propio Chaves que dice que solo tiene 3.000 euros en la cuenta corriente. Están por encima de los mortales, al formalizar un sistema con grandes ventajas, como su sistema de pensiones, su sistema de cobros después de ser ministros, diputados o senadores. Aquí debiamos ser todos iguales, y no lo somos, esta gente tiene una serie de privilegios que no los tiene cualquiera y con eso hay que acabar, porque es el pueblo el que paga los impuestos y hay que acabar con todos esos privilegios. Porque no se extrañe nadie que pueda pasar algo como en Túnez, que la gente se harte de estas politicas y vaya todo al garete. Porque siempre están apretando después de la crisis, antes y en la crisis. Un litro de petróleo vale un huevo, nos han subido la electricidad y el gas y para colmo colocan a Felipe González y a Aznar a cobrar un sueldo de esas compañías. Me parece una vergüenza que esas personas cobren ese tipo de sueldos, a santo de qué esos privilegios.
Luego está el Sr. Fabra y la justicia lo libera de sus delitos porque han prescrito, como si esto fuese una República Bananera, si éste tío ha cometido un delito que lo pague. Lo mismo que los Camps, los Chaves, los Gurtel y todos los casos de corrupción que se han producido en estos años, lo que tienen que hacer es depurar a toda esta gente y que lo hagan pronto. Porque la justicia debería ser elegida por los ciudadanos y no por los partidos que la están amañando a cada instante. No podemos dejar en manos de Rajoy o de Zapatero esta justicia porque es de locos y se han puesto de acuerdo para no arreglarla nunca, porque así perderían sus privilegios.
Ahora, los socialistas tienen miedo a perder sus sillones, sus privilegios, sus prebendas, pero que no lloren, que han tenido tiempo de hacer las cosas bien y no las han hecho. Pues que paguen las consecuencias.Igual que han ido perdiendo los grandes valores del socialismo durante estos treinta años, desde que cambiaron los trajes de pana por los de diseño; los pisos de los obreros por las grandes mansiones y los sueldos de 100.000 pesetas por los de 40.000 euros.
Y puede que este discurso siga siendo pesimista y lo es, pero no es miedoso, no tengo miedo. Decir lo que se piensa no es ser pesimista, sino que puede ser realista. Amén.

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