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sábado, 14 de septiembre de 2013

ADIOS, ELENA ADIOS

Aquella mujer que llegó un día a la villa de Frailes como médico, hoy se ha convertido en toda una Consejera de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía y la vi casi llorar el pasado día 11 de septiembre, cuando llegó a las puertas del Ayuntamiento, en su pequeño Audi rojo, de segunda mano, y dijo ‘no me hagáis esto’ y fue besando y abrazando uno a uno a todos los que habíamos allí.
      La voz quebrada en su discurso de despedida, no la pudo remediar y siguió diciendo cosas, como que se iba pero que estaba allí. Pero no, Elena Víboras se ha ido y parece que ha dejado huérfanos a los militantes del PSOE alcalaíno. Elena aglutinaba a toda esta gente y ahora deberá pasar algún tiempo para encontrar un líder como ella, una persona grande y pequeña que con su trabajo ha ido creciendo y ha hecho crecer a Alcalá la Real. Pero como ella dijo, una política, una mujer que tiene madre, hermanos, familia, amigos, colaboradores y conocidos y una mujer que tiene y ha tenido poder y desde el Poder se hacen muchos amigos, al poder se le ‘pegan’ conocidos y extraños.
Elena es una mujer de partido, de su PSOE y como alcaldesa ha querido gobernar para todos los alcalaínos, aunque es difícil conseguir eso, porque desde el partidismo hay muchos inconvenientes, muchos compromisos y hay que acallar muchas bocas.
      Puede ser que haya elegido este momento para tener una despedida digna, un camino de plata para salir airosa de Alcalá la Real, porque el municipio ahora tiene más problemas que antes cuando se inició como Alcaldesa. Ahora hay más paro, hay más alcalaínos que no tienen trabajo, hay más infraestructuras pero hay que cuidarlas y otras no se pueden abrir porque no hay dinero para ello.
Servir, se puede servir a la ciudadanía desde muchos lugares, a los políticos se les ‘hincha la boca’ diciendo que están luchando por su pueblo, por el bien de la comunidad y Elena Víboras lo ha hecho, por unos más que por otros y no debería ser lógico pero se ha convertido en una forma de actuar, porque todos tenemos debilidades, compromisos y gentes más cercanas que otras. Ahora, a Elena Víboras le ha ocurrido que le han ofrecido un puesto importante, un puesto para trabajar y habrá pensado que en Alcalá la situación está complicada y que mejor ocasión que ser Consejera y seguir trabajando por lo público. Y bueno, ha dejado a esta gente huérfanos de madre, aunque nadie es imprescindible, pero es y ha sido una marcha digna, una salida importante y no tener que esperar a otras elecciones y no tener que pasar por el calvario de sentirse rechazada en un plebiscito público, cosa que le podía haber sucedido en 2015, cuando haya elecciones municipales.
     Elena Víboras es una mujer digna, trabajadora, una buena política con sus tonos de todo tipo, como cualquiera, porque perfecto no hay nadie. Ha ido trabajando poco a poco, ha escuchado a mucha gente, ha ido aprendiendo, como todos, de los errores y de los aciertos, ha dejado en la cuneta a alguna gente, como también suele ocurrir y a todo el mundo no se puede contentar.
     Ha nadado y guardado la ropa y ha tenido un equilibrio importante para ir contentando a todos los colectivos alcalaínos, pero la función de gobierno es complicada y cualquier gobernante puede estar haciendo todas las cosas bien y por una, dar en el charco.     Y es muy difícil hacer todo bien, contentar a todos porque, siempre, hay intereses por medio. Lo que es beneficioso para unos, puede perjudicar a otros.
     En fin, Elena sigue trabajando para que la agricultura y la pesca sean cada vez mejor, para que los alcalaínos y los andaluces tengan cada vez una vida mejor porque ahora estamos mal, por culpa de unos políticos y por culpa de todos y hay mucha gente que solo se mira su ombligo, están pendientes solo de ellos mismos, sigue pensando en que otro mundo puede ser posible y puede ser mejor.


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