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sábado, 16 de enero de 2010

VUELVEN LOS RIOS DE LA VIDA A LA SIERRA SUR


Las últimas lluvias han traído un regalo a varios municipios de la Sierra Sur. Los cauces vacíos se han vuelto a llenar de alegría y el agua discurre por arroyos, riachuelos e incluso veredas.
Los hombres y mujeres de la Sierra Sur vuelven la vista a estos ríos y el agua da vida en numerosos pueblos, a pesar de los diversos sustos que se han llevado los ciudadanos, pues en algunos lugares como Frailes, el río Chorrillo y el de Los Barrancos cuando se juntaron en el puente de las Cuevas, estos últimos días, parecía que iba a desbordarse por la calle Tejar.
Desde Frailes hasta las aldeas alcalaínas de Ribera Alta, Ribera Baja y Mures se puede apreciar la subida de estos pequeños ríos, con un gran caudal y el agua, primero marrón y oscura ya se ha vuelto clara y cristalina y el caudal es grande y profundo.
En la aldea alcalaína de Ribera Baja se puede apreciar en las Vegas de Paz como la unión de estos ríos ha desbordado las vegas y las alamedas aparecen anegadas con esta agua que cayó del cielo y ahora busca su antiguos cauces, sin reparar en límites ni en inmuebles levantados en la base de la sequía.
En la entidad local de Mures, más allá del lugar conocido como Las Casillas, los pequeños arroyos bajan unidos en el río Velillos y también se ven fincas anegadas, vegas encharcadas y árboles sacados de raíz dentro del cauce. Muchos agricultores se quejan del daño que han causado, pero saben que el agua les da la vida y el próximo verano estará previsto que las hortalizas tendrán riego en abundancia y crecerán los pimientos, tomates o calabazas en cada una de las fincas que riegan estos ríos.
En Frailes, muchos de sus habitantes, que tienen sus casas junto al río sufrieron varios sustos en las madrugadas pasadas, pues el ruido del cauce de sus ríos traía todo tipo de escombros, piedras y otras basuras, pero ahora el cauce está limpio y las aguas vuelven a ser ligeras y limpias para que vuelva, de nuevo, la vida en los ríos.
Aquellas antiguas estampas, con las orillas llenas de mujeres lavando la ropa de sus coladas, quizás no se repitan, porque los tiempos han cambiado y las lavadoras hacen este trabajo, pero quizás algún nostálgico pueda coger aquellas piedras apropiadas para lavar y colocarse en estas orillas y hacer la colada.
Lo que si es verdad, es que los ciudadanos han vuelto a mirar los ríos, siguen poniendo los brazos en los marmolillos de las avenidas y miran al río cada día. Aquellas barandas llenas de vecinos, viendo el temporal de lluvia tampoco se repetirán, pero ahora suelen aparcar sus vehículos y volver a mirar el cauce del río. Sorprendiéndose porque ha vuelto el agua, de nuevo, como en aquellos tiempos de grandes temporales y largos inviernos.
En la curva del Salogral, en la carretera de Alcalá la Real a Frailes, también el río ha vuelto a llevar agua, y su caudal se junta con el del río Velillos y llega hasta la localidad granadina de Pinos Puente, con un caudal, ya, mucho más elevado.

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