Páginas vistas en total

martes, 2 de julio de 2013

RELEYENDO 'LA FÁBRICA DE LA LUZ'

Siempre que acudo a releer 'La fábrica de la luz' de Michael Jacobs, el cuerpo me da un vuelco y como una especie de estado de ansiedad mi corazón lo siente. Michael nos desnudó a muchisimos fraileros en su libro, y cuando lo repaso, pienso que algo nuevo va a salir de él. Creo que es el mejor retrato que nunca se ha hecho de los fraileros, un retrato real, objetivo y de una persona que aún no nos conocía a fondo, creo que si tuviera que escribirlo ahora, no lo haría como lo hizo. 
Pasando página por página, voy viendo las distintas personas y como a casi todas las conozco, veo la realidad de sus vidas. A veces, pienso que Michael Jacobs nos retrató como somos, aunque algunos no estén de acuerdo, pero me da miedo tanta realidad y comprendo que alguno se haya enfadado un poco. Yo disfruto con este libro, me imagino las escenas, algunas vividas en persona, y creo que Michael saca el alma que llevamos dentro, es como un psicólogo que ve hasta nuestros pensamientos. También noto que no tiene, apenas, un trato de favor con ningún personaje, excepto con Mercedes. Michael va trazando un apunte de cada uno de nosotros y a mí me pasa que conforme voy leyendo, pienso que algo nuevo saldrá en la siguiente página. Por eso, a veces, me quedo en un estado de querer más, pero ya no hay más. Ahora, tendré que preguntar a Michael qué sigue pensando de nosotros. A mí me gustaría que me despojara de ese ánimo depresivo en que me dejó, pero entonces ni Jacobs sería Michael ni yo sería Santiago Campos.


1 comentario:

  1. La sensación que tuve cuando leí The factory of Light fue que era algo muy real y muy próximo, donde podía leer acerca de personas que conocía o de hechos que ya sabía que habían pasado, sobre todo gracias a Alejandro. Coincido completamente con lo que dices, Santiago, y es más, desde hace tiempo tengo pendiente una segunda lectura que quizá este verano sea el momento de hacerla. Buen verano y saludos para todos los amigos fraileros.

    ResponderEliminar